28
de Septiembre - Lo que hay que saber
Fuente: Mujeres Hoy
http://www.mujereshoy.com/secciones/2421.shtml
El
aborto clandestino e inseguro es sinónimo de mortalidad materna.
Ante esta realidad y en el marco del Día por la despenalización
del aborto en América Latina y el Caribe, el 28 de septiembre, decenas
de grupos de mujeres organizadas se preparan para exigir "métodos
anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir", con
el eslogan "Las mujeres deciden, la sociedad respeta y el Estado
garantiza".
(Mujereshoy)
En América Latina, la práctica del aborto inducido llega a los 4
millones al año, de los cuales 800 mil casos requieren de hospitalización
por complicaciones posteriores. Cinco mil mujeres latinoamericanas
mueren anualmente por esas complicaciones, cifra que corresponde
al 21 por ciento de las muertes maternas a nivel mundial.
Además,
en América Latina y el Caribe el promedio de muertes maternas es
de 194 mujeres por cada cien mil nacidos vivos: la cuarta tasa más
alta del mundo.
Otras
estimaciones indican que se registran casi cuatro abortos por cada
diez nacidos vivos en Brasil, Colombia, Perú y República Dominicana,
y cerca de seis abortos en Chile por cada diez nacimientos. Los
abortos inducidos son más numerosos que los espontáneos en los países
de América Latina.
Hay
más cifras: Cada año, 46 millones de mujeres de todo el mundo recurren
a la interrupción voluntaria de un embarazo. De éstas, el 78 por
ciento vive en países en vías de desarrollo y el 22 por ciento en
países desarrollados.
El
13 por ciento de las 600.000 muertes anuales de mujeres, relacionadas
con embarazos a nivel mundial, son el resultado de abortos inseguros.
La
mortalidad por aborto inducido es de 0,2 a 1.2 por cada 100.000
abortos en países donde el aborto está permitido. En cambio, en
países donde el aborto es penalizado se producen 330 muertes por
cada 100.000 abortos. Un abismo de diferencia.
Tras
la realidad de las cifras, hay mujeres y parejas que han decidido
poner término a un embarazo no deseado, decisión siempre difícil
de tomar, sobre todo debido a la presión social y a la de las iglesias,
especialmente la católica que se opone no sólo al aborto, sino a
toda forma moderna de anticoncepción.
El
debate sobre el aborto está cada vez más presente en nuestro continente.
Médicos, autoridades religiosas, políticos opinan. Pero también
lo hacen los grupos de mujeres que llevan adelante, desde hace cerca
de una década, una campaña dirigida a sensibilizar a la opinión
pública, a las autoridades de salud, a integrantes de los parlamentos,
entre otros actores, de la necesidad de despenalizar el aborto.
Los
argumentos a favor de la despenalización del aborto
A
pesar del peligro que representa, es un hecho que el aborto inseguro
sigue siendo un recurso utilizado por millones de mujeres en todo
el mundo para terminar con embarazos no deseados.
Los
principales argumentos de las organizaciones que abogan por la despenalización
legal del aborto es que una legislación más flexible facilitaría
el acceso a la práctica del aborto en condiciones sanitarias adecuadas,
se evitarían miles de muertes maternas y se eliminaría su práctica
clandestina.
Otra
razón de peso es que el embarazo no deseado y el aborto inducido
son graves problemas de salud pública, puesto que afectan a amplios
sectores de la población; acarrean graves consecuencias para la
salud; su atención consume importantes recursos estatales; y porque
ambos problemas afectan sobre todo a las mujeres más vulnerables:
adolescentes, mujeres pobres y aquellas que no tienen acceso a información
oportuna y de calidad.
De
acuerdo a la Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial
de la Mujer, realizada en Beijing, 1995, "los abortos realizados
en condiciones de riesgo ponen en peligro la vida de muchas mujeres,
lo cual representa un problema de salud pública grave. La mayoría
de estas muertes, los problemas de salud y las lesiones podrían
prevenirse mediante un mayor y mejor acceso a servicios adecuados
de atención en salud, incluyendo métodos seguros y efectivos de
planificación familiar y atención obstétrica de urgencia..."
En
el mismo sentido, la Conferencia Mundial sobre Población y Desarrollo
(El Cairo, 1994) señalaba que "el propósito de los programas de
planificación familiar debe permitir a las personas decidir libremente
el número y el espaciado de sus hijos y obtener los medios necesarios
para hacerlo (...) No puede haber ninguna forma de coacción".
Con
la campaña por la despenalización del aborto en América Latina y
el Caribe, las organizaciones que participan en ella quieren lograr
que la sociedad y, en especial, los decisores de políticas tomen
conciencia de que la penalización del aborto condena a las mujeres
que tienen mayores dificultades para ejercer sus derechos a poner
en riesgo sus vidas (por su falta de acceso a educación, información,
atención de salud, recursos económicos o institucionales).
También
argumentan que la prohibición del aborto es parte de las prácticas
que tratan de controlar la sexualidad de las personas. "Quienes
penalizan el aborto consideran que el ejercicio de la sexualidad
es sólo para la reproducción". Esto es particularmente cierto en
América Latina y el Caribe, donde la influencia de la iglesia católica
es todavía muy fuerte.
Por
ello, las organizaciones aducen que la clase política en nuestra
región está fuertemente influida por las iglesias, particularmente
por la católica.
La
campaña está integrada por mujeres organizadas de 21 países y por
siete redes regionales. En cada uno de los países se han realizado
diversas acciones de sensibilización y educación, generación de
información, trabajo con decisores de políticas, construcción de
grupos de acción y otras estrategias.
La
campaña pide a las mujeres que exijan, en cada uno de sus países,
la más amplia información y educación sobre sexualidad y que difundan
las consecuencias del aborto inseguro en la vida de las mujeres.
También
sugiere al movimiento de mujeres establecer contactos y alianzas
con los gremios médicos, jurídicos y otros para realizar campañas
informativas y educativas a favor de políticas y leyes que garanticen
el derecho a decidir de las personas del número de hijos que quieren
tener, el momento para hacerlo, y obtener la atención humanizada
del aborto.
Algunas
acciones
En
Paraguay, las organizaciones integrantes de la Coordinación de Mujeres
del Paraguay (CMP) trabajan desde el año 2001 en la iniciativa regional
para despenalizar el aborto. Hoy, 22 de septiembre, ellas dan inicio
a la Semana de actividades de la Campaña 28 de septiembre.
Con
el apoyo de organizaciones sociales y bajo el eslogan "Por la vida
de las mujeres: Hablemos de aborto", la CMP se ha propuesto promover
el debate con diferentes sectores organizados y aunar esfuerzos
para denunciar las consecuencias que produce la práctica del aborto
clandestino en condiciones de riesgo por parte de numerosas mujeres,
muchas de las cuales mueren por falta de atención oportuna y accesible.
La
agenda incluye espacios de debate con jóvenes, exposiciones de profesionales
médicos, del derecho y la sociología, mujeres campesinas y feministas
nacionales e internacionales.
En
Colombia, las organizaciones integrantes de la Mesa por la Salud
y Vida de las Mujeres, de la Confluencia Nacional de Redes de Mujeres
y de los Puntos de Enlace de la Campaña 28 de septiembre emitieron
un comunicado en el que señalan que las violaciones sexuales son
una de las principales razones para despenalizar el aborto en ese
país.
Los
grupos que firman el comunicado indican que el Departamento de Bienestar
Social ha recibido 946 denuncias de violación entre enero y junio
de este año. Un número alarmante, puesto que se considera que sólo
el 5 por ciento de los casos son denunciados. También señalan que
en este mes los medios de comunicación dieron a conocer el caso
de una niña de apenas 8 años de edad que fue víctima de violación
y que, como consecuencia de ello, quedó embarazada.
"¿Cómo
es posible que un Estado no permita la interrupción voluntaria del
embarazo, por lo menos en los casos de violación?", se dice en el
documento. "El futuro y la vida de la niña se truncaron aun más,
por la imposibilidad de acceder a un servicio médico que garantizara
una práctica abortiva en condiciones dignas y de atención integral
que reparara en parte a la víctima", se agrega.
Las
organizaciones colombianas hacen un llamado a los medios de comunicación
a vincularse a la campaña, con el fin de garantizar que la violación
en Colombia, expresado en este caso emblemático, no quede en la
impunidad, se identifique y condene al culpable y se adopten medidas
que despenalicen el aborto en ese país.
En
Rosario, Argentina, en tanto, la campaña, organizada por Mujeres
y Varones por el Derecho a Decidir, se iniciará el 24 de septiembre
con una conferencia de prensa. Ese mismo día y hasta el 28 de septiembre
están previstas acciones de volanteadas y puestas de cintas verdes
en puntos céntricos de la ciudad.
El
27 de septiembre por la tarde se realizará una charla debate sobre
los "Mitos y realidades acerca del aborto" con la Dra. Zulema Palma
(médica ginecóloga y sexóloga). Y el 28 de septiembre, las acciones
culminarán con un acto central a las 18 horas en la Plaza Montenegro.
En
Chile, la organización Católicas por el Derecho a Decidir está preparando
una gran marcha desde el Congreso de Valparaíso hasta la Plaza de
la Victoria, prevista para el próximo 28 de septiembre a partir
de las 18 horas. Las integrantes de esa organización no gubernamental
están llamando a los grupos de Santiago, la capital, a unirse a
esta manifestación a favor de la despenalización del aborto.
El
origen de la campaña
El
origen de la campaña por la despenalización del aborto tiene un
antecedente histórico. El 28 de septiembre de 1888, Brasil decretó
la abolición de la esclavitud de los hijos e hijas nacidos de madre
esclava. Esta disposición se denominó "libertad de vientres".
Durante
la realización del V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe,
realizado en San Bernardo, Argentina en 1990, un numeroso grupo
de integrantes de la Comisión por el Derecho al Aborto de Argentina
y de la organización Católicas por el Derecho a Decidir de Uruguay,
tomando como referencia el hecho de 1888, acordó declarar el 28
de septiembre el Día por la Despenalización del Aborto en América
Latina y el Caribe.
A
este acuerdo se sumaron feministas de Bolivia, Brasil, Colombia,
Chile, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Paraguay y Perú.
En 1993, durante una reunión promovida por la Red de Salud de las
Mujeres Latinoamericanas y del Caribe (RSMLAC), y coordinada por
Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) se creó la Coordinación
Regional.
Esta
instancia tiene carácter rotativo y hasta la fecha la responsabilidad
ha sido asumida por cinco organizaciones. Estas son: Católicas por
el Derecho a Decidir, Uruguay (1993-1994); Grupo de Información
en Reproducción Elegida (GIRE), México (1994-1997); Centro de Información
y Desarrollo de la Mujer (CIDEM), Bolivia (1997-1999); Rede Nacional
Feminista de Saúde, Brasil (2000-2002) y Centro de la Mujer Peruana
Flora Tristán, Perú, (2003-2005).
Correo
electrónico de la campaña por la despenalización del aborto: campanha28set@flora.org.pe
Católicas
por el Derecho a Decidir de Colombia: cdd_colombia@yahoo.com
Corporación
Sisma Mujer, de Colombia: sismamujer@cable.net.co
Centro
de Documentación y Estudios (CDE), Paraguay: teléfonos
225 000 y 204 295
Mujeres
por la Democracia, Paraguay: teléfono 496 631
Católicas
por el Derecho a Decidir, Chile: cddvalpo@vtr.net
Fuentes:
Centro de la Mujer Peruana "Flora Tristán", CDE (Paraguay), Católicas
por el Derecho a Decidir (Chile), RIMA, Mujereshoy. |