El 8 de marzo de este año, en Sao Paolo, Brasil, la Marcha Mundial de las Mujeres llevará a cabo el lanzamiento mundial y el relevo de la Carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad.
Subió a conferencia el 04 de marzo del 2005
MARCHA MUNDIAL DE LAS MUJERES
Un movimiento irreversible
Comunicado
Lanzamiento mundial de la Carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad. - Para difusión inmediata
Sao Paul, 25 de febrero de 2005
El 8 de marzo de este año, en Sao Paolo, Brasil, Día internacional de la Mujer, la Marcha Mundial de las Mujeres llevará a cabo el lanzamiento mundial y el relevo de la Carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad.
Con tal motivo, las brasileñas organizan una marcha. Mujeres de Quebec, donde empezó la Marcha Mundial de las Mujeres, asistirán al evento asi como mujeres del Congo, Camerún y Burkina Faso, punto final del relevo el 17 de octubre de 2005, Día Internacional para la Eliminación de la Pobreza. Este país fue eligido por ser uno de los países más pobres del planeta, donde las mujeres están sometidas a violencias específicas (violencia doméstica, matrimonios forzados, matrimonios precoces, levirato, mutilaciones genitales).
La Carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad fue aprobada el 10 de diciembre de 2004, en Kigali, Rwanda, durante el Quinto Encuentro Internacional de la Marcha. La Carta es un texto fundador del mundo que las mujeres de la Marcha Mundial quieren construir, un mundo sin explotación, opresión, intolerancia y exclusiones, donde se respetan la integridad, la diversidad, los derechos y libertades de todas y todos. Este mundo está basado sobre la igualdad, la libertad, la solidaridad y la paz. La Carta se articula alrededor de 31 afirmaciones que describen los principios esenciales y básicos para construirlo.
Después del lanzamiento, las mujeres de la Marcha Mundial organizarán un relevo de la Carta en el mundo entero, durante el cual llevarán a cabo acciones de sensibilización e información sobre su contenido e interpelarán a sus gobernantes y a la opinión pública. El relevo durará hasta el 17 de octubre de 2005 pasando por 53 países.
Las mujeres confeccionarán una manta que acompañará la Carta, manta en la cual dejarán plasmados los valores de la Carta, y el mismo 17 de octubre las mujeres del mundo entero llevarán a cabo 24 horas de solidaridad feminista. Esta acción seguirá la trayectoria del sol (empezando en Oceanía yendo hacia el oeste).
La Marcha Mundial de las Mujeres es una red mundial de acciones feministas que agrupa a 5.500 grupos de mujeres de 163 países y territorios. La Marcha Mundial de las Mujeres lucha por eliminar la pobreza y la violencia hacia las mujeres.
Contacto : Brigitte Verdière, Encargada de Comunicaciones, Marcha Mundial de las Mujeres, Montreal (Quebec), Canadá H2Y 1E6 - bverdiere@marchemondiale.org
Relevo de la Carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad, 8 marzo– 17 octubre 2005
Entre el 8 de marzo de 2005 y el 17 de octubre de 2005, la Carta pasará por 53 países:
Américas :
- Brasil, 8 -11 de marzo
- frontera Brasil, Argentina y Uruguay, 12 de marzo
- Argentina, 13 - 14 de marzo
- Bolivia, 15 - 19 de marzo
- Perú, 20 - 24 de marzo
- Ecuador, 29 - 31 de marzo
- Colombia, 1 -3 de abril
- Trinidad y Tobago, 4 - 6 de abril
- Haïti, 7 - 9 de abril
- Cuba, 10 - 12 de abril
- Honduras, 13 - 16 de abril
- El Salvador, 17 - 20 de abril
- Mexico, 21 - 26 de abril
- frontera Mexico y Estados Unidos, 27 de abril
- Estado Unidos, 28 - 30 de abril
- Canadá, 1 - 5 de mayo
- Quebec, 6 - 8 de mayo
Europa:
- Turquia/Grecia, 9 - 12 de mayo
- Italia, 13 - 14 de mayo
- Portugal, 15 - 19 de mayo
- Galicia, 20 - 23 de mayo
- País Vasco, 24 - 27 de mayo
- Francia, 28 - 29 de mayo
Acción europea en Marseille
- Bélgica, 30 - 31 de mayo
- Paises-Bajos, 1 - 3 de junio
- Dinamarca-Suecia, 4 - 5 de junio
- Rumania, 6 - 8 de junio
- Bulgaria, 9 - 11 de junio
- Suiza, 12 -15 de junio
- Castilla-Cataluña, 16 - 19 de junio
Oceania y Asia :
- Neo-Caledonia, 20 - 24 de junio
- Australia, 25 - 29 de junio
- Japón, 30 juin - 2 de julio
- Sur Corea, 3 - 5 de julio
- Filipinas, 6 - 9 de julio
- Laos, 10 - 12 de julio
- Tailandia/Birmania, 13 - 16 de julio
- India, 17 - 23 de julio
- Pakistan, 24 - 27 de julio
- Azerbaiyan, 28 - 30 de julio
Medio-Oriente y Maghreb:
- Libano, 31 de julio - 2 de agosto
- Jordania, 3 - 4 de agosto
- Tunisia, 5 - 7 de agosto
- Israël (mujeres Judías y Palestinas), 8 -10 de agosto
Africa:
- Sudan, 4 - 6 septiembre
- Uganda, 7 - 10 septiembre (a confirmar)
- Grandes lagos africanos (Rep. Dém. del Congo, Ruanda, Burundi), 11 - 17 de septiembre
- Mozambique, 18 - 21 de septiembre
- Afrique du Sud, 22 - 24 de septiembre
- Camerun, 25 -28 septiembre
- Niger-Benin, 29 septiembre - 3 de octubre
- Guinée (Conakry), 4 - 7 de octubre
- Senegal, 8 - 10 de octubre
- Burkina Faso, 15 –17 de octubre
A continuación la Carta Mundial
CARTA MUNDIAL DE LAS MUJERES PARA LA HUMANIDAD
Preámbulo
Nosotras, las mujeres, hace mucho tiempo que estamos marchando para denunciar y exigir el fin de la opresión a la que somos sometidas por ser mujeres, para que la dominación, la explotación, el egoísmo y la búsqueda desenfrenada del lucro que traen injusticias, guerras, conquistas y violencias tengan un fin.
De nuestras luchas feministas y las de nuestras antepasadas que bregaron en todos los continentes, nacieron nuevos espacios de libertad para nosotras, nuestras hijas, nuestros hijos, para todas las niñas y los niños que, después de nosotras, caminarán sobre la tierra.
Estamos construyendo un mundo en el que la diversidad sea una ventaja, la individualidad al igual que la colectividad un enriquecimiento, donde fluya un intercambio sin barreras, donde la palabra, los cantos y los sueños florezcan. Este mundo considerará a la persona humana como una de las riquezas más preciosas. Un mundo en el cual reinará, equidad, libertad, solidaridad, justicia y paz. Un mundo que, con nuestra fuerza, somos capaces de crear.
Las mujeres constituimos más de la mitad de la humanidad. Damos la vida, trabajamos, amamos, creamos, militamos, nos distraemos. Nosotras garantizamos actualmente la mayoría de las tareas esenciales para la vida y la continuidad de esta humanidad. Sin embargo, nuestra posición en la sociedad permanece subvaluada.
La Marcha Mundial de las Mujeres de la cual formamos parte, identifica al patriarcado como el sistema de opresión hacia las mujeres y al capitalismo como el sistema de explotación de una inmensa mayoría de mujeres y de hombres por parte de una minoría.
Estos sistemas se fortalecen mutuamente. Se fundamentan y se conjugan con racismo, sexismo, misoginia, xenofobia, homofobia, colonialismo, imperialismo, esclavismo y trabajo forzado. Constituyen la base de los fundamentalismos e integrismos que impiden a las mujeres y a los hombres ser libres. Generan la pobreza, la exclusión, violan los derechos humanos, particularmente los de las mujeres y ponen la humanidad y el planeta en peligro.
¡Rechazamos este mundo!
Proponemos construir otro mundo donde la explotación, la opresión, la intolerancia y las exclusiones no existan más, donde la integridad, la diversidad, los derechos y libertades de todas y todos sean respetados.
Esta Carta se basa en los valores de igualdad, libertad, solidaridad, justicia y paz.
IGUALDAD
Afirmación 1. Todos los seres humanos y todos los pueblos son iguales, en todos los ámbitos y en todas las sociedades y tienen igual acceso a las riquezas, a la tierra, a un empleo digno, a medios de producción, a vivienda adecuada, a educación de calidad, a formación profesional, a la justicia, a una alimentación sana, nutritiva y suficiente, a servicios de salud física y mental, a la seguridad durante la vejez, a un medioambiente sano, a la propiedad, a cargos de representación política y de toma de decisiones, a la energía, al agua potable, al aire puro, a medios de transporte, a las técnicas, a la información, a los medios de comunicación, al ocio, la cultura, el reposo, la tecnología y la ciencia.
Afirmación 2. No hay condición humana o de vida que justifique la discriminación.
Afirmación 3. No hay costumbre, tradición, religión, ideología o sistema económico o político que pueda justificar el poner a una persona en situación de inferioridad, ni permitir actos que pongan en peligro su dignidad e integridad física y sicológica.
Afirmación 4. Antes de ser cónyuges, compañeras, esposas, madres y trabajadoras, las mujeres somos ciudadanas de pleno derecho.
Afirmación 5. Las tareas no remuneradas, calificadas de femeninas, tareas que aseguran la vida y la continuidad de la sociedad (labores domésticas, cuidado de las niñas y los niños, de los familiares) son actividades económicas que crean riqueza y deben ser valorizadas y compartidas.
Afirmación 6. Los intercambios comerciales entre países son equitativos y no son perjudiciales para el desarrollo de los pueblos.
Afirmación 7. Cada persona tiene acceso a un trabajo de justa remuneración, efectuado en condiciones seguras y salubres que le permite vivir con dignidad.
LIBERTAD
Afirmación 1. Todo ser humano vive libre de todo tipo de violencia. Ningún ser humano pertenece a otro, ni puede ser objeto de esclavitud, ni tener obligación de casarse, ni sufrir trabajos forzados, ni ser objeto de tráfico ni de explotación sexual.
Afirmación 2. Cada persona goza de libertades individuales y colectivas que garantizan su dignidad, en particular: libertad de pensamiento, de conciencia, de creencia, de religión, de expresión, de opinión, de vivir libremente su sexualidad de manera responsable y escoger la persona con la que quiere compartir su vida, de votar, de ser elegida o elegido, de participar en la vida política, de asociación, de reunión, de sindicalizarse, de manifestarse, de elegir su domicilio, su nacionalidad, su estado civil, sus estudios, de escoger su profesión y ejercerla, su manera de desplazarse, de disponer de su persona y de sus bienes, de elegir su idioma de comunicación respetando a la vez las lenguas minoritarias y las decisiones colectivas respecto del idioma de uso y de trabajo, de informarse, de cultivarse, de intercambiar ideas y de tener acceso a las tecnologías de la información.
Afirmación 3. Las libertades se ejercen en un ámbito de tolerancia y de respeto de la opinión ajena, y dentro de parámetros democráticos y participativos. Las libertades conllevan responsabilidades y deberes para con la comunidad.
Afirmación 4. Las mujeres tomamos libremente las decisiones en lo que a nuestro cuerpo, sexualidad y nuestra fecundidad se refiere, y decidimos por nuestras mismas si tener o no hijas o hijos.
Afirmación 5. Sólo en un marco de libertad e igualdad puede ejercerse la democracia.
SOLIDARIDAD
Afirmación 1. Se promueve una solidaridad internacional entre las personas y los pueblos exenta de todo tipo de manipulación e influencia.
Afirmación 2. Todos los seres humanos son interdependientes y comparten el deber y la voluntad de vivir juntos, de construir una sociedad generosa, justa e igualitaria, basada en los derechos humanos, exenta de opresión, de exclusiones, de discriminaciones, de intolerancia y de violencias.
Afirmación 3. Los recursos naturales, los bienes y los servicios necesarios para la vida de todas y de todos son públicos y de calidad, y todas las personas tendrán acceso a ellos de manera igualitaria y equitativa.
Afirmación 4. Los pueblos administran los recursos naturales que se encuentran en sus territorios y deben respetar el medioambiente y velar por su preservación y sostenibilidad.
Afirmación 5. La economía de la sociedad está al servicio de aquéllas y aquellos que la componen y se centra en la producción y en los intercambios de las riquezas socialmente útiles, las cuales se distribuyen entre todas y todos, garantizando ante todo el bienestar de la colectividad, eliminando la pobreza y asegurando un equilibrio entre el interés general y los intereses individuales. Es una economía con la cual se asegura la soberanía alimentaria. No permite la búsqueda exclusiva de la ganancia sin satisfacción social ni la acumulación privada de los medios de producción, de las riquezas, del capital, de las tierras; ni la concentración de las tomas de decisión en manos de algunos grupos o de algunas personas.
Afirmación 6. La contribución de cada una y de cada uno a la sociedad está reconocida y se traduce en derechos sociales, sea cual sea la función que ocupen.
Afirmación 7. Las manipulaciones genéticas están controladas. No hay derecho de propiedad sobre el ser vivo ni sobre el genoma humano. Se prohibe la clonación humana.
JUSTICIA
Afirmación 1. Todas las personas, independientemente de su país de origen, de su nacionalidad y de su lugar de residencia, son consideradas ciudadanas y ciudadanos con plenitud de goce y ejercicio de sus derechos humanos (derechos sociales, económicos, políticos, civiles, culturales, sexuales, reproductivos, medioambientales) de una manera igualitaria, equitativa y verdaderamente democrática.
Afirmación 2. La justicia social está basada en una redistribución equitativa de las riquezas que permite eliminar la pobreza, limitar la riqueza y garantizar la satisfacción de las necesidades esenciales de la vida buscando mejorar el bienestar de todas las personas.
Afirmación 3. Se garantiza la integridad física y moral de todas y todos, se prohíbe la tortura, los tratamientos humillantes y degradantes. Las agresiones sexuales, las violaciones, las mutilaciones genitales femeninas, las violencias específicas contra las mujeres, el tráfico sexual y la trata de los seres humanos se consideran crímenes contra la persona y contra la humanidad.
Afirmación 4. Se instaura un sistema judicial accesible, igualitario, eficaz e independiente.
Afirmación 5. Cada persona goza de la protección social necesaria para garantizarle el acceso a la alimentación, a la atención, a la vivienda salubre, a la educación e información, a la seguridad durante su vejez y tiene acceso a suficientes ingresos para vivir dignamente.
Afirmación 6. Los servicios de salud y los servicios sociales serán públicos, de calidad, accesibles y gratuitos para todos los tratamientos, todas las pandemias y en particular para el VIH.
PAZ
Afirmación 1. Todos los seres humanos viven en un mundo de paz. La paz resulta en particular de la igualdad entre los sexos, la igualdad social, económica, política, jurídica y cultural, del respeto de los derechos, la erradicación de la pobreza que garantizan a todas y todos una vida digna, exenta de violencia, donde cada cual dispone de un trabajo y recursos suficientes para alimentarse, tener vivienda, vestirse, instruirse, estar protegido en la vejez, tener acceso a los cuidados necesarios.
Afirmación 2. La tolerancia, el diálogo, el respeto a la diversidad son garantes de paz.
Afirmación 3. Se excluyen todas las formas de dominación, de explotación y de exclusión por parte de una persona sobre otra, de un grupo sobre otro, de una minoría sobre una mayoría, de una mayoría sobre una minoría, de una nación sobre otra.
Afirmación 4. Todos los seres humanos tienen derecho a vivir en un mundo sin guerra y sin conflicto armado, sin ocupación extranjera ni base militar. Nadie tiene derecho sobre la vida o la muerte de las personas o de los pueblos.
Afirmación 5. No hay costumbre, tradición, ideología, sistema económico o político que justifique la violencia.
Afirmación 6. Los conflictos, ya sean armados o no, entre países, comunidades o pueblos se resuelven mediante la negociación, para alcanzar soluciones pacíficas, justas y equitativas tanto a escala nacional, como regional e internacional.
LLAMADO
Esta Carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad hace un llamado a todas las mujeres y a todos los hombres, a todos los pueblos oprimidos del planeta a proclamar individual y colectivamente su poder para transformar el mundo y modificar radicalmente los nexos que los unen para desarrollar relaciones basadas en la igualdad, la paz, la libertad, la solidaridad y la justicia.
Hace un llamado a todos los movimientos sociales y a todas las fuerzas de la sociedad a actuar para que los valores que defendemos en esta Carta sean verdaderamente puestos en práctica y para que las instancias de poder político tomen todas las medidas necesarias para su aplicación.
La Carta invita a la acción para cambiar el mundo. ¡Hay urgencia!
Ningún elemento de esta Carta puede ser interpretado o utilizado para emitir opiniones o llevar a cabo actividades contrarias al espíritu de esta Carta. Los valores que aquí se defienden forman un conjunto y son iguales en importancia, interdependientes e indivisibles; el lugar que ocupan en la Carta es intercambiable.
¿Qué es la Marcha Mundial de las Mujeres ?
La Marcha Mundial de las Mujeres es un movimiento compuesto por grupos de mujeres de diferentes orígenes étnicos, culturas, religiones, políticas, clases, edades y orientaciones sexuales. En lugar de separarnos, esta diversidad nos une en una solidaridad más global.
En 2000, como Marcha Mundial de las Mujeres, redactamos una plataforma política que contenía 17 reivindicaciones concretas con el fin de eliminar la pobreza en el mundo, realizar la distribución de las riquezas, erradicar la violencia contra las mujeres y conseguir el respeto a su integridad física y moral. Transmitimos estas reivindicaciones a los responsables del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y a las Naciones Unidas, de quienes no hemos recibido respuesta. Se entregaron también a las personas con cargos electos y a las y los dirigentes de nuestros países
Desde entonces continuamos, sin descanso, defendiendo nuestras reivindicaciones. Proponemos alternativas para construir otro mundo. Trabajamos activamente en el seno de los movimientos sociales mundiales y nacionales, a la vez que seguimos profundizando la reflexión sobre el lugar que ocupan y el que deben ocupar las mujeres en la sociedad.
Con esta Carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad y las acciones a venir reiteramos que otro mundo es posible, un mundo lleno de esperanza, de vida, un mundo en el cual sea agradable vivir. Declaramos nuestro amor a este otro mundo, a su diversidad y a su belleza.
Versión aprobada por las delegadas de la Marcha Mundial de las Mujeres el 10 de diciembre de 2004, en Kigali, Ruanda.
ARTICULO
Marzos Revolucionarios
Por: Ana María Portugal
Mujereshoy, http://www.mujereshoy.com/secciones/1797_3.shtml
Sobre el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, existen diversas versiones. La más conocida es la de un incendio ocurrido en una fábrica textil de Nueva York en 1857, donde murieron quemadas las obreras que hacían una huelga. Pero no existen pruebas que lo acrediten. Hoy las historiadoras han descubierto versiones diferentes.
(Mujereshoy) Según la historiadora canadiense Renée Côté no existen pruebas documentales sobre que este incendio ocurriera en ese año. Ni que este hecho fuera el móvil para establecer una jornada internacional de las mujeres.
La historia de este Día está cruzada por situaciones y hechos que a la luz de investigaciones realizadas por historiadoras feministas (1), nos muestran un escenario más complejo y rico en acontecimientos marcados por la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa, la lucha por el sufragio femenino, las pugnas entre socialistas y sufragistas, y el creciente auge del sindicalismo femenino durante las primeras décadas del siglo XX en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.
¿Un 8 legítimo?
El derrotero de estas investigaciones nos revela, por ejemplo, que el 8 de marzo de 1917 (23 de febrero en el antiguo calendario ruso), obreras y estudiantes de Petrogrado salen a las calles para pedir pan y el regreso de los combatientes. Esta manifestación, que para algunas mujeres es considerada el detonante de la revolución rusa, se realiza contrariando las órdenes de la dirigencia de la oposición zarista, renuente a convocar una huelga general en esta fecha por temor a una gran represión. A esta iniciativa de las mujeres se adhieren multitudinariamente sectores obreros y estudiantiles. Cuatro días más tarde, el Zar abdica, y posteriormente el Gobierno Provisional otorga el voto a las mujeres.
A partir de entonces, el 8 de marzo queda instituido como "Día Internacional de la Mujer Comunista" y se celebrará con gran despliegue en todos los países de la órbita soviética, especialmente desde la década de los años veinte, pero sin el agregado final. En occidente, serán los partidos comunistas los que convoquen a esta celebración.
Algunas polémicas
Más allá de cualquier polémica, vale la pena hacer una revisión de ciertos antecedentes que ayuden a completar el cuadro. Estos nos remontan a comienzos de siglo, cuando por iniciativa de los partidos socialistas de Europa y Estados Unidos, surgen los Women's Day anuales destinados a promover el derecho al voto y las reivindicaciones de las trabajadoras.
En Estados Unidos, el primer "Día de la Mujer" tiene lugar el 3 de marzo de 1908 en el Teatro Garrick. Durante el acto, las oradoras se refirieron a la explotación de las obreras, al derecho a la educación y al sufragio. También hicieron una alusión a una huelga de trabajadoras en Lyon, Francia. Al año siguiente, la sección de Nueva York del Partido Socialista establece el 28 de febrero como el "Día Nacional de la Mujer". A partir de esa fecha y hasta 1914, las celebraciones en Estados Unidos se cumplirán el último domingo de febrero.
Un segundo momento podría ser la Segunda Conferencia Internacional de la Mujeres Socialistas de 1910 en Copenhague, donde las delegadas del Partido Socialista Norteamericano Lena Morrow y Mary Wood Simons presentan la propuesta de establecer un día internacional de la mujer en homenaje a las luchas de las socialistas estadounidenses por sus derechos políticos.
Esta propuesta es apoyada por la dirigenta alemana Clara Zetkin. Pero no hablan de una fecha determinada, tampoco hacen referencia al supuesto suceso de 1857. En esa oportunidad, Zetkin, en particular, se basa en dos acuerdos tomados durante la Primera Conferencia de 1907 en Stuttgart. El primero, todos los partidos socialdemócratas deben comprometerse por el voto para hombres y mujeres. El segundo, ninguna cooperación con el sufragismo burgués en circunstancias en que la campaña por el derecho al sufragio femenino adquiría grandes proporciones, especialmente en Inglaterra.
El debate al interior de los partidos socialistas de Alemania y Estados Unidos sobre la situación de la mujer es introducido por primera vez en los congresos de la II Internacional Socialista de 1889 y 1893. Clara Zetkin, Louise Kaustsky, Ottilie Baader y jóvenes obreras austriacas fueron las que lo iniciaron dando lugar a dos corrientes.
La primera, considerada "radical", insistía que era prioritario apoyar a las trabajadoras más explotadas y que tanto el movimiento obrero como el Partido debían hacer del "problema femenino" un asunto prioritario. La segunda, llamada "burguesa", sostenía que había que apartarse de la línea dominante del sindicalismo y de la tesis sobre la condición de la mujer sostenidas por el marxismo, para, a través de un análisis específico, elaborar propuestas de cambio a favor de las mujeres y de esta manera justificar sus luchas. Queda así trazada una línea demarcatoria que definirá durante décadas las tensiones entre el socialismo y el feminismo. Sin un motivo especial
Quienes han venido investigando sobre los orígenes de esta fecha creen que no hubo un móvil definido para establecer el Día Internacional de la Mujer, sino de aprovechar el sentido revolucionario del mes de marzo: la Comuna de París (marzo 1871), la revolución alemana (1848).
En los siguientes años, esta celebración se transformará en una jornada de protesta contra la guerra, el hambre y el desempleo. Por ejemplo, el motivo para celebrar el primer Día Internacional de la Mujer en Europa (19 de marzo de 1911), fue en recuerdo de una insurrección protagonizada por la clase obrera prusiana. En Rusia, se celebró por primera vez el 2 de marzo de 1913 (17 de febrero del calendario ruso), bajo la denominación de "Día Internacional de las Obreras".
El protagonismo de las obreras
Al frente de las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer estuvieron trabajadoras de la industria textil fundamentalmente. A comienzos de siglo son numerosas las movilizaciones y huelgas de obreras en Estados Unidos.
En 1909 se realiza la gran huelga de las obreras de la Compañía de Blusas Triangle de la ciudad de Nueva York. Este paro que se conoció como la "sublevación de las 20.000" (por el número aproximado de trabajadoras de diversas fábricas que prestaron su apoyo), tuvo una enorme repercusión, tanto dentro de la opinión pública como en los círculos sufragistas y socialistas envueltos en fuertes pugnas ideológicas, pues a raíz del acuerdo tomado por el Comité de mujeres socialistas de trabajar con las sufragistas, se produjo una división interna dentro del feminismo socialista.
El 28 de septiembre de ese año, en el local del Sindicato Internacional de Trabajadores del Vestido, se inicia esta acción de fuerza en apoyo de las trabajadoras despedidas de Triangle y que es conocida como la "Huelga de las Mujeres" porque a ella se sumó el movimiento de mujeres estadounidense, desde la Liga Nacional de Mujeres Sindicalistas, hasta las sufragistas, socialistas y mujeres de la burguesía. Una concertación interclasista que en ese momento deja de lado las diferencias para unirse en una causa común: el género.
El apoyo del movimiento organizado de mujeres será clave. El 3 de diciembre, la Liga Nacional de las Mujeres Sindicalistas liderada por Mary Drier, una feminista de clase media (2), convoca a una marcha de protesta contra la represión policial que reúne a 10 mil mujeres. La propia Drier había sido objeto de maltratos. A raíz de su arresto, la prensa da a conocer las terribles condiciones de trabajo en las fábricas.
El 5 de diciembre, las sufragistas realizan una concentración masiva en apoyo a la huelga, y el 15 del mismo mes les toca el turno a las damas de la alta sociedad neoyorquina que reaccionan indignadas. Posteriormente, el 27 de diciembre se realiza un arbitraje entre la empresa y el sindicato que no es aceptado por una gran mayoría de huelguistas. Finalmente, el 15 de febrero de 1910 se levanta huelga y la gran mayoría de trabajadoras regresa a la fábrica sin haber conseguido la totalidad de sus demandas.
El 25 de marzo de 1911
El retorno de las obreras de Triangle a su trabajo en febrero de 1910 no fue visto por ellas como una victoria, especialmente porque la demanda que obligaba a la empresa a instalar salidas de emergencia, y la prohibición de mantener las puertas cerradas durante la jornada laboral, además de poner en funcionamiento escaleras de seguridad, nunca se discutió durante las negociaciones. Esto fue fatídico al producirse un año después del incendio que destruyó gran parte de las instalaciones de Triangle, con el consiguiente saldo de 146 trabajadoras muertas y muchas otras heridas.
La historiadora Ana Lau Jaiven hace un relato dramático de este terrible hecho. "El sábado 25 de marzo de 1911, poco antes de la hora de salida, la alarma de incendios del edificio Asch, ubicado en la galle Greene y la Plaza Washington, y que albergaba en los pisos 7 y 9 los talleres de ropa, comenzó a sonar. Como la mayoría de estos establecimientos, la Triangle estaba situada en un edificio con insuficientes salidas de emergencia. El fuego, que había comenzado en el octavo piso, pronto se propagó debido a la combustión originada por la abundancia de rollos de tela.
Un terrible griterío invadió el ambiente. No había extinguidores, una de las salidas fue bloqueada por el fuego, en tanto que la única salida de emergencia comunicaba hacia una barda de barrotes de hierro que impedía franquearla. Desesperadas, algunas jóvenes saltaron por las ventanas. Los bomberos, trataron sin éxito, de controlar el fuego. De las 500 personas empleadas en la Triangle, 146 perdieron la vida y muchas más quedaron heridas.
Los dueños de la fábrica fueron juzgados por negligencia, pero no fueron convictos, salieron libres. La prensa acusó del incendio a un trabajador que fumaba en esos momentos. La Liga Nacional de Mujeres Sindicalistas, comenzó una campaña para que se legislara contra incendios y a favor de la protección de las trabajadoras/es, así como una mayor vigilancia de las leyes existentes".
Al año siguiente se registró en Lawrence, Massachussets, una huelga de las obreras apoyada por la Industrial Workers the World. En esa oportunidad, el lema que emplearon fue: "Queremos Pan y Rosas", lema recuperado en el 2000 por la Marcha Mundial de Mujeres.
Lo que sí ocurrió en 1857
Gracias a este deslinde de hechos y fechas ha sido posible verificar que en el año 1857 lo que se realizó fue una marcha convocada en el mes de marzo, por el sindicato de costureras de la Compañía Textil de Lower East Side de Nueva York, reclamando por una jornada de trabajo de 10 horas. En esa época se trabajaba en fábricas y talleres entre 15 y 18 horas diarias. La policía dispersó la manifestación con disparos que dejaron heridas y/o muertas a muchas de las manifestantes.
En 1867, también en marzo tiene lugar la huelga de planchadoras de cuellos de la ciudad de Troy, Nueva York. Una de las madres del sufragismo estadounidense, Susan B. Anthony (1820-1906), rebatiendo la posición de un sector del socialismo sobre la inutilidad del voto para las trabajadoras, dejó un testimonio sobre esta huelga.
"No sé de ninguna huelga de mujeres que haya tenido éxito. La mejor organizada que he conocido es la de planchadoras de cuellos de la ciudad de Troy, Nueva York, el gran emporio de la fabricación de camisas, cuellos y puños. Varios centenares de estas mujeres formaron un sindicato y pidieron la subida de salarios, que les fue denegada. Así, una mañana de 1867 todas ellas tiraron las tijeras y la aguja, la palangana de almidón y la plancha, durante tres largos meses ninguna acudió a las fábricas. Al final de ese tiempo, se morían literalmente de hambre y la mayoría se vio obligada a volver al trabajo, pero no con sus salarios antiguos, pues sus jefes se los redujeron aún más". De este hecho, Anthony saca la siguiente conclusión: "si estas planchadoras hubieran sido votantes, hubiesen mantenido el equilibrio del poder político en la pequeña ciudad de Troy".
En 1918 se crea la Organización Mundial del Trabajo que declaró como uno de sus objetivos esenciales "acabar con las discriminaciones de que eran objeto las mujeres en el trabajo asalariado, y crear condiciones apropiadas para brindar iguales oportunidades a todos los seres humanos cualquiera sea su raza, creencias de sexo". El reconocimiento del principio "a igual trabajo, igual salario" por el que habían luchado tanto las trabajadoras como las sufragistas y socialistas, esperará hasta 1951 con la aprobación de la Convención que los Estados miembros adoptaron sobre esta demanda. Pero su aplicación todavía es una meta. "Somos más"
En el decenio de 1970, serán los primeros núcleos organizados de la segunda ola del feminismo quienes den un nuevo contenido a esta fecha, expresada en "la invención de gestos, palabras y modos de estar", que "han transformado el 8 de marzo de los últimos años en una ocasión de creatividad femenina", según Tilde Capomazza y Marisa Ombra, historiadoras italianas.
Ellas afirman que "desde el momento en que el feminismo también hizo suyo el 8 de marzo, cambia la propia imagen de este Día. El tema de la sexualidad volvió a ser puesto en la orden del día. Es un tema que, habiendo estado fugazmente presente en los orígenes de la historia, fue después excluido de toda la tradición posterior ligada a la segunda y a la tercera internacional".
Esta apropiación del Día Internacional de la Mujer permite dar legitimidad y visibilidad política a las reivindicaciones de los feminismos de los diferentes países del mundo. Hoy el 8 de marzo tiene un sello propositivo y lúdico de encuentro y reafirmación.
Notas:
(1) Las historiadoras que han hurgado en archivos y bibliotecas son la canadiense Renée Côté, autora de La Tournée Internationale des Femmes ou Les vraies dates des mystérieuses origines du 8 mars. Jusqu'ici embrouillées, truquées, oubliées . Les Editions de Rémue Menage, Montréal, 1984, y las italianas Tilde Capomazza y Marisa Ombra, autoras de 8 de marzo. Historia, mito, rito del Día Internacional de la Mujer . Cooperativa Utopía, Italia, 1985.
(2) La Liga Nacional de Mujeres Sindicalistas, fundada en 1903, fue una iniciativa de mujeres de clase media pertenecientes a organizaciones feministas que, para lograr visibilidad política, tomaron la iniciativa de apoyar y participar en las huelgas.
Otras fuentes
Jaiven Lau, Ana. 1909. La Huelga de las Mujeres . FEM , Nº 45, México, 1986.
Baerga, María del Carmen/Rivera Marcia. 8 de Marzo. Luchas cotidianas en favor del bienestar e igualdad . Centro de Investigaciones Académicas de la Universidad del Sagrado Corazón. Centro de Estudios de la Realidad Puertorriqueña, Puerto Rico, 1988.
Bourgetweau, Sylviane. El 8 de marzo ¿mito o leyenda? FEM Nº 51, México.
Miyares, Alicia Sufragismo Historia de la Teoría Feminista . Varias autoras. Coord. Celia Amorós. Dirección General de la Mujer. Instituto de Investigaciones Feministas. Universidad Complutense de Madrid, España, 1994.
Martín Gomero, Amalia. Antología del Feminismo . Alianza Editorial, Madrid, 1975.