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IGLESIAS Y CULTO
"OBSESION VATICANA"

Por
Pierre Furter (PRENSA ECUMENICA)
04/08/2004
 

El sexo es una obsesión del Vaticano y una vez más lo atestigua con el reciente documento sobre feminismo titulado 'Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la colaboración del hombre y la mujer en la Iglesia y en el mundo' proveniente de de la Congregación para la Doctrina de la Fe, firmado por el cardenal Joseph Ratzinger.

Según lo anunciado en la Conferencia de Prensa del jueves 29 de julio, en el Vaticano, el documento 'profundiza la antropología cristiana que propone la igual dignidad personal entre el hombre y la mujer, en el respeto de su diversidad, y la necesidad de superar y eliminar toda discriminación en sus derechos fundamentales'.

Para un propósito tan grandilocuente no podía ser menos que la primera frase del Documento tuviese esa característica de omnipotencia por lo que explica que esa interpretación de antropología 'cristiana' (¿?) surge de una iglesia 'Experta en humanidad' pero que ahora 'se siente ahora interpelada por algunas corrientes de pensamiento, cuyas tesis frecuentemente no coinciden con la finalidad genuina de la promoción de la mujer'.

En sus 37 páginas la Carta abunda en citas bíblicas y de pensadores católicos romanos, especialmente del Papa Juan Pablo II, para finalizar aprobando la tradicional visión Vaticana del rol femenino de la maternidad, de su capacidad de escuchar y atender al otro y la incambiable doctrina de que el sacerdocio es solo para los hombres.

De esta forma el documento, construido por sacerdotes y aprobado por el Papa -todos varones, solteros, de juramentación célibes-, es una versión dogmática, sin renovación, que servirá como instrumento reafirmativo de la ya conocida versión patriarcal católica romana donde se sostiene que la mujer fue creada 'por razón del hombre' (punto 6, párrafo 6).

Sin considerar la historia de cómo surge la familia conocida, sostiene que ella es amenazada por 'el feminismo moderno que lucha por la fuerza y la igualdad de género', una posición (género) que pone al Vaticano al borde de la histeria y que es usada para atacar la homosexualidad al decir que habla de 'El ocultamiento de la diferencia o dualidad de los sexos…' y que ''En esta nivelación, la diferencia corpórea, llamada sexo, se minimiza, mientras la dimensión estrictamente cultural, llamada género, queda subrayada al máximo y considerada primaria'.

'La experta en humanidad' que en los últimos años facilitó a los medios de todo el mundo el surgimiento de grandes titulares sobre la corrupción de menores por parte sus funcionarios, cuela el mosquito y se le escapa el camello ofreciendo un documento que puede servir para una nueva caza de brujas y brujos.

Es atendible que esta interpretación de 'La obsesión Vaticana' por el sexo puede también titularse 'La obsesión por mantener el patriarcado' pero debe reconocerse que amabas cuestiones van juntas y que el patriarcado es lo que permitió que el varón usase el sexo con libertad y se lo reprimiese a la mujer.

Desde esa critica también podría hablarse de la 'obsesión' por el poder que podría servir como interpretación de esta Carta, pero, nuevamente, nos encontramos con el tema del sexo que va ligado al del poder como al del patriarcado.

Las tres expresiones, sexo/patriarcado/poder, van intrincadamente juntas en instituciones eclesiásticas, tanto en la Iglesia Católica Romana como en evangélicas y protestantes, que reaccionan ante los cambios sociales que las colocan en inferioridad de condiciones con respecto al pasado en el cual ocupaban el centro de vigilancia de las costumbre sociales.

Hoy los grandes templos siguen ocupando el lugar central en la céntrica plaza de muchas ciudades occidentales pero ahora la vida pasa por otros lugares que no son el centro.

Ese hecho se ejemplifica en multitudes de iglesias barriales como también en la promoción publicitaria de una ciudad o país que deja de lado o minimiza la arquitectura eclesiástica.

Hasta hace poco tiempo en esas publicidades los templos solían ocupar prominentes lugares pero hoy son sustituidos por otros edificios, incluidos los deportivos. Una muestra de ello fue la promoción de la Copa Europea del fútbol, con sede en Portugal, donde la visión publicitaria dejó de lado los históricos templos para darle cabida otras expresiones arquitectónicas o paisajistas, más 'atractivas' para el turismo.

La Carta es otro gran esfuerzo para ver como se salva una estructura societaria que ya dejó de crujir para comenzar a derrumbarse y que se mantiene por su gran poder político económico y no por las convicciones de fe. Menos por su inserción en la vida real.